Este modelo, que atiende a una media diaria de 50 pacientes hospitalizados, prioriza tres dimensiones técnicas esenciales:
– Seguridad reológica: Control riguroso de la viscosidad para garantizar una deglución segura.
– Densidad nutricional: Aseguramiento del aporte calórico y proteico necesario en cada ingesta.
– Calidad organoléptica: Elaboraciones que preservan el sabor y la presentación para favorecer la aceptación del paciente.
El método de trabajo culminó a finales de 2025 con la defensa de una tesis doctoral en la UAB y la publicación de diversos estudios de referencia. Según Raimon Bagó, Director General de Serhs Food, y el Dr. Pere Clavé, Director de Investigación e Innovación del CSdM, el objetivo primordial es que «el entendimiento entre ambas entidades continúe generando avances en los ámbitos de la investigación, la seguridad y la eficiencia clínica».